Quisiera prometer algo como antaño. Antes me lo pasaba prometiendo: a Dios, a mi mismo, a mis convicciones. Nunca cumplí ninguna de esas promesas. Eran promesas interiores, para mí solo. Solamente esas tienen valor.
Hoy no prometo, y prometo no prometer más.
Es cierto, me inunda el sueño. Hay un payaso imperceptible dentro de mí, un vedetto sepultado.
Por fin lo logré, así y todo te quejas. La gente ya no me pesca. No mordía anzuelos y por eso los están quitando. Hay algunos que se percatan del pez escurridizo y el odio llega a su entrecejo; se disponen a utilizar arpón para ensartar al pez indiferente.
La mirada de cierta gente es rara para conmigo, como de asco, miradas con escupo.
Me acostumbré a la marginalidad. Es la comodidad, una comodidad sobre piedras puede llegar a valer millones.
86
9 years ago
2 comments:
te gustan???
hay una química física: olores, texturas, timbre de voz, sabor... y otra forma de sentirse atraído/a, una "telequímica", en este caso, me siento atraída por tus historias, por la forma de escribirlas... no te sientas incómodo por este elogio, no me conoces, nada nos obliga: a mi a los piropos y a ti a las gracias.
Post a Comment