Hoy se ve un buen día. Corre viento en la mañana lo que para mí es siempre auspicioso.Ya se apagó el sol triste de Marzo,pleno Abril,se repliegan las arañas de rincón y las hormigas;mi paloma cambia de plumas,pleno Abril.Quiero visitar el cementerio,ver el nombre de mi papá en el nicho y los patios fúnebres llenos de hojas caídas;hace años que no voy;dibujar una flor en un papel y dejarlo allí, al lado de la tumba;después, caminar por ese Santiago viejo que todavía vive al otro lado del rio.Pleno Abril del año dos mil siete,llueven hojas secas;quiero tomar un tinto, ir al cementerio,caminar por Recoleta, fumar un cigarrito,llorar un poco, eso nada más.
Una amiga zodiacal me dijo:"Los géminis no pueden andar solos por la vida,si se quedan solos se estancan ya no caminan y entonces, se pierden".Eso lo sé desde hace algún tiempo,digamos, por ejemplo, que desde antes de nacer;lo sé bien, no soy tonto, y sé también que la magia es y que el destino existe,y por eso he sido como he sido,por eso busco.Ya no sé por donde seguir buscando, lo he hecho por todos los rincones,algún lugar me faltará.Me queda poco,me deshago,me descascaro,la piel se me cae y la vista se me acorta y se hace de noche y ya no hay luz eléctrica.Dejaré señales en las paredes,escrituras jeroglíficas, dibujos insanos para que los vean al amanecer,para que sepan que pasé por allí;en una de esas me devuelvo sobre mis pasos andados.La amiga zodiacal no me dio la solución,las zodiacales no hacen eso,sólo confirman lo que ya sabemos.Estoy tentado de ir de nuevo al oráculo pero sería un plato recalentado y otra vez, deja vù.
¿Se acabarán los libros un día?Los que dicen no y los que se acomodan en pantallasno lo entienden.Cuando se acaben los libros todo cambiará definitivamente,sin piedad y de la forma más rotunda que imaginar se pueda.Lo que no sabemos,no lo vemos.
Tengo una amiga algo depresiva y tristona,a su modo es una viajera o debo decir conversadora,no le gusta ser llamada artista;muy sensible la niña.El otro día hice como que caminaba con ella por las calles de su San Juan.Me llevaba a la catedral durante el atardecer de un Domingo,con su mano alzada me mostraba la glorieta de la iglesia que navegaba lenta entre los arreboles del cielo.Amiga, cuando vayas a la iglesia,mira para arriba y recuerda que un díaestuve a tu lado.Acuérdate también, del día en que escuché tu voz.acuérdate,has un esfuerzo, recuerda y has como esa vez;susurra, susúrrame,háblame bajito nuevamente que me gusta,hazlo ahora al leer estas letras,no importa que la gente te vea hablando sola,dale nomás que los demás no importan,te aseguro que donde yo esté te estaré escuchando.Charlaremos bajito,te haré preguntas super íntimas, o qué estabas pensando en esa foto de infancia,o cuál es la razón de tu inocencia.Mi amiga, nunca me dijiste por qué te hacías llamar verdura.Olvidémonos de lo que está demás.Ya no puedo asomarme a tu ventana,tú sabes;mi cabeza está tan apretada de cosas y el corazón inquieto por los microbios del alma.Cuando vuelva a asomarme no me digas que yo te preocupo, ni creas que he deseado en causarte dolor o que me solazo con tu angustia,a tanto no llega mi morbo.Estamos tan lejos el uno del otro,no te olvides de aquellos momentos,se que somos fantasmas en este cuento y que tenemos estilos diferentes,pero qué se le va a hacer,tal vez sea mejor así,la cuestión es que nos encontramos un día.