He tratado de escribirle a antiguos compañeros, pero no he podido, algo me detiene; es, en parte, desidia y en parte desaliento y derrota, mi derrota, derrota mía; pero no es derrota, es sin sentido; al final de cada intento siempre aparece la pregunta que se va repitiendo dentro y fuera ¿para qué?, ¿para qué les voy a escribir? ¿qué sentido tiene eso?. Son preguntas que vienen con respuesta: ¿para qué?, para nada, no hay ningún sentido en escribirles; ellos no me ayudarán, a ellos no les interesará lo que me suceda; no tiene por qué interesarles, no sacan provecho de mí. La única incondicional hacía mi es C y lo es porque no me conoce, para ella sólo soy una imagen ideal que se eleva hacia el cielo de sus idealizaciones; C o es una embustera fraudulenta o una gran soñadora, una de dos. C ha sido la única compañera que he tendio en mi vida-sola. No he salido del bosque, no he bajado de la montaña, y no saldré.
Ya llegamos a Agosto, la primavera se acerca y yo sin poder disfrutarla por estar en este averno ¡que frio siento¡ y es que el infierno es un lugar gélido.
Llevo algo más de 24 horas sin beber café, es todo un record; me propongo romper mi propia marca a este respecto. Ayer el dolor de cabeza fue insoportable, pero al menos pude dormir. Hoy tuve ese dolor de cabeza, aunque es del caso mencionar que estuve solo, y eso siempre es relajante para mí.
No puedo dejar de preguntarme si alguien piensa en mí, si alguien me recuerda; aquí no incluyo a C; me refiero a gente de mi pasado, de mi otro pasado; la respuesta es de perogrullo, nadie se acuerda; paradógicamente eso me estimula a desear más aún la soledad; soy un sujeto extraño, de eso no cabe la más mínima duda.
No puedo precisar en qué punto se creó el lazo con C. A partir de ese punto ya me fue imposible ignorarla ...me es imposible, creo que ella es el único testigo de mi soledad, de mi presencia......... de mi existencia.
El dolor de cabeza otra vez: vendrá y se irá durante los próximos días. Estamos en Agosto, los vientos se levantan poco a poco, para Septiembre los vientos lo llenarán todo de esa humedad y a mí me dará la melancolía nostálgica de todos los años.
Ya es de noche, otra vez se termina el día. Esa satisfacción que algunas personas sienten a la alborada yo la perdí hace algún tiempo; me refiero a la agradable sensación del canto de los pajaritos, al sonido de la ciudad que se levanta etc. Para mí el amanecer se ha vuelto un evento funesto y desalentador; es cierto, digo la verdad y no estoy exagerando.
Otro día más se va; no dejan de irse los días, significa un día de menos.
Es cierto que siempre he estado solo, mas en este último tiempo se me ocurre que el asunto se me vuelve un poco siniestro. Hablando de siniestro, precisamente hoy terminé de leer las "120 jornadas de sodoma" del marqués de Sade, me tomó una semana casi terminarlo, en realidad no es una novela terminada ni siquiera es una novela a medio terminar, es un bosquejo, un borrador que evidentemente el Marqués pretendía cambiar en muchos aspectos. No hay que entender esa obra como algo verosímil sino como las descripción de lo malévolo a un nivel onírico. Me llama la atención la obsesión de Sade por la sodomía y los culos, ciertamente en ese punto no coicidimos. Sólo terminé esa letanía de crímenes por lealtad y consecuencia conmigo mismo, si empiezo un libro es para leérmelo hasta el final.
El mundo se me está derrumbando de todos modos. Espero y espero y nadie viene, nadie se percata; C viene, C se percata; ella sabe de mí y de mi misantropía ...y de mis seudo-depravaciones.
La furia sadomasoquista se me disuelve; se que es la abulia y la astenia ...nada me entusiasma.
¿cuál es la mejor manera para autoeliminarse?, ¿cuál la manera menos dolorosa para el cuerpo y menos dañina para nuestro prójimo?
Hay dos nobles verdades el el budismo:
- Este mundo es un mundo de dolor. Venimos a este mundo a sufrir.
- La causa del dolor es el deseo.
Esos son dos principios básicos y fundamentales .......y ciertamente es así ¿y qué?.
Que el escribir sea mi válvula de escape, he ahí mi proyecto, mi anhelo; es eso lo que no he logrado a cabalidad. Debería pasarme todo el día escribiendo. Hay que hacer locuras para no volverse tan loco.
Una de esas locuras es el reencuentro con C, es una locura por donde quiera sea mirada.
Anoche tuve un sueño; en realidad no fue anoche, fue hoy al amanecer. Fue un sueño especial, de sensaciones nunca antes experimentadas (ni en la realidad ni en sueños) soñé que levitaba mientras estaba en la ducha, podía hacerlo a voluntad, parecía muy fácil y simple, era genial. Si hubieran sido otros tiempos, hasta lo hubiera interpretado como una señal auspiciosa, un buen augurio.
Me encuentro tan lejos de lo que antes viví. Pensar que también, como muchos, fui un estudiante que se levantaba todas las mañanas para ir a la facultad, entonces pretendía que era como los demás, que había dejado de ser un huraño; todo lo hacía por inercia, sabía que un día, tarde o temprano, volvería a resucitar mi especial particularidad enferma.
De "Viaje al final de la noche" de Lous Ferdinad Celine, extraigo lo siguiente:
" Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. El resto no son sino decepciones y fatigas. Nuestro viaje es por entero imaginario. A eso debe su fuerza......y además, que todo el mundo puede hacer igual. Basta con cerrar los ojos. Está del otro lado de la vida". Eso es para tí, C, tú sabes.
Viaje por la red: miles de patéticos solitarios en la net, atrapados como peces en una red inmensa.
Miro las fotos que C colgó en la red. Son fotos de ella en fiestas y reuniones de amigos. Parece una chica normal que actúa según su edad y condición, pero se bien que esas fotos muestran sus momentos de relajo en donde da rienda suelta a su válvula de escape; esas fotos me enternecen, no me queda claro el por qué me provoca ese efecto, puede que yo mismo me autoinduzca el enternecimiento, me engrupa solo, casi siempre ha sido así en mi vida, me engrupo solo.. jaja.
C aparece bailando con una gringa, se ve tan feliz, cargada de alcohol en sus venas. Me enternece la juventud de C; no es inocente, al menos no tiene la ingenuidad que yo tenía a esa edad, pero igual se me antoja candorosa.
Es de noche, hora de escribir y pensar. No logro relajarme, es decir, no logro dormir. Mientras mi mamá no se duerme no me relajo; está tosiendo. Me levanto de la cama descalzo,-¿qué te pasa?-Me resfrié, ¡aaaaachú¡, cof, cof, cof.-Parece que te pegué el resfriado. Tápate bien.
Le apago la luz y vuelvo a la cama. Los pies no logran calentarse ....ya estoy viejo, ¿será por eso que no tengo sueño?, los viejos dejan de dormir ya que la muerte se les acerca y la muerte es fría, entumece los pies ..así dicen que es, asi que si están calientes tengan por casi seguro que la muerte está de vacaciones........ por ahora. Dos cosas se me ocurren para escribir en esta noche antes de cerrar los ojos:
1-La vergüenza es insoportable e inmovilizante. Todo te hiere, cada mirada y cada palabra que pronuncian los demás.2- Se podría decir que casi no he tenido viejos amigos, de modo que casi no puedo preguntarme qué fue de mis viejos amigos, mas lo hago igual, ¿qué será ahora de ellos? ¿qué pasará en este preciso instante de la noche por sus cabezas?. No tengo derecho ni razón para hacerme esas preguntas.
Mi hermana volvió de Terra Australis, volvió sana y salva, ya volvió ....yo sigo aquí ....de alguna forma dejó de ser mi hermana. Todo cambia, ella cambia; nunca entenderé estos cambios; los cambios son para mejor, eso no me lo creo yo.
¿conocen la historia del hijo pródigo?.El hijo pródigo se fue y luego volvió; en este caso la historia está un poco alterada. El hijo pródigo se quedó y nada cambió.Soy la oveja negra que se perdió,la oveja descarriada del rebaño,la oveja negra, el hijo pródigo que se gastó todo lo que tenía,pero sin un padre que lo reciba,una oveja que sólo quiere echarse a dormir en un pastizal a esperar el fin del día y el nunca comienzo del amanecer y sólo comer pasto verde para tener una buena digestión.
Estoy viajando en el Metro en el momento en que escribo esto en mi bloc de hojas blancas para croquis.El Metro es una máquina del tiempo.Me dirijo al centro de la ciudad, voy a echar un vistazo al futuro; pasaré a un cyber que hay cerca de la Plaza de Armas. Me duele la cabeza por la noche de insomnio y enfriamiento estomacal, es decir, el insomnio fue por el enfriamiento y el dolor de cabeza por el insomnio, eso al menos se me ocurre. El dolor me parte el ojo derecho, el insomnio es, en parte, también por C.Después del cyber (ya no estoy en el Metro) me siento en un banco de la Plaza, no quiero hacer el trámite para el que vine hasta acá, más dolor de cabeza, me siento mareado y no soy capaz de dar un paso más. Dentro de esta semana volvió a darle una crisis a C, creo que cree que nuestro encuentro no se realizará como ella espera y eso la pone neuras; sospecho que a ella le gusta todo este drama; la escena de ella sufriendo, el desgarro, un sollozo desesperado e impotente; ella me lo ha dicho, me dijo que le gusta ese sufrir pero luego hace como que no es tan así pero creo que si que le gusta mucho y yo el muy....., le creo. Me sigue doliendo la cabeza y se me nubla la vista; tampoco deseo estar aquí sentado como huevón, no tengo donde ir. Hago el esfuerzo sobre humano; una pierna, luego la otra, un paso luego dos y ya estoy caminando bajo al subterráneo y de nuevo me meto a la máquina del tiempo llamada Metro. Al llegar a la casa me acuesto.