La sensación de que nada vale la pena,de que todo ya está hecho,de que la vida misma, con su entero devenir, es una pérdida, de que es algo irrecuperable.
La imposibilidad de tener el alma en paz,de socializar como los humanos normales e inconscientes.La persistente voluntad y deseo de ser amado,la persistente ensoñación de amar¿de dónde se saca toda esa mierda? ¿por qué se sienten tan orgullosos y jactanciosos de todo eso?detengan el mundo,quiero bajarme y continuar a pie.Yo creo que se puede hacer, no hay abismos fuera de este carro.
Hay luna llena.
Una vez, hace tiempo, estuve en Puerto Montt por estas mismas fechas y había luna llena. El mar se veía precioso en la noche reflejando la luna; vi la estela plateada y brillante en el mar, el camino que va directo a la luna, ¿han visto eso? prueben a verlo, no es fácil verlo, debe ser de noche (obvio), luna llena (reobvio) y estar despejado el cielo. Cada luna llena en esta fecha me hace recordar ese momento imperecedero, de ese viaje al sur que pudo ser otra cosa, pudo ser un inicio, el inicio de una caminata por unas sombras exuberantes, una peregrinación solitaria y media difusa buscando lo que perdí o lo que nunca tuve. Pero no inicié la peregrinación, fue un viaje trunco.
Me acordé toda la tarde de C. La fui a ver y no estaba. Desde el último Jueves no está. Me puse a ver una foto de ella en donde está apoyada en el ancla que hay en la casa de Neruda en Isla Negra; sólo vi esa foto, son muchas fotos, pero me dediqué sólo a contemplar esa. C aparece mirando al mar, observa el infinito, se ve relajada y, a la vez, melancólica, un poco con cara de resignación con carencia de angustia. Ella dice que es la foto que más la identifica. Me da pena mirar esa foto, esa y todas esas fotos que tomó en su viaje; son las imágenes del pasado. ¿Volveré a ver a C? ¿qué estará haciendo ahora?.
Mi cabeza siempre navega por el pasado, navegante orate.
El viaje "trunco" del que hablaba antes pude haberlo hecho con C, era otra oportunidad que la vida me daba para ello ¿fue cobardía lo que me impidió hacerlo? es lo primero que se me viene a la mente. Tenía muy buenas razones para no ir. Pude hacer mandado todo a la chucha y haber viajado con C.
Trato de retomar mi antigua rutina de ejercicios; mi meta es volver a las tres veces por semana. Es difícil, la flojera y el desgano cunden y, creo, mi antigua anomalía narcisa mengua, aunque eso último no sé bien. También estoy tratando de leer a full, de aprovechar muy bien mi calidad de socio de la biblioteca, la idea es leer por todo lo que no leí en 10 años, sé que es imposible recuperar un tiempo así, pero es un intento o más bien un juego.
Casi todas las noches me masturbo recordando a C. Su cuerpo desnudo y cálido, su busto enorme tocando mi pecho, también su olor. A eso está reducida mi vida: paja y lectura.
Sé que para muchos soy un tonto. A veces les encuentro razón. Me siento cansado, ya lo he dicho, parezco disco rayado, repito y repito las mismas cosas.
De nuevo tengo carnet de socio de la biblioteca, así que de nuevo recomenzaré el descubrimiento de textos nunca leídos. Empecé con "Detectives salvajes" de R. Bolaños, libro que siempre quise leer. Está entretenido, entrete y enigmático como casi todo lo de Bolaños. Espero que la lectura palee en algo el vicio del intenet, vicio que me quita las necesarias y escasas chauchitas. La lectura también me calma la ansiedad.
Hace unos días pasé por el frente de la facultad y no existí para nadie en ese lugar y en ese momento; y uno tiene que ser, existir para alguien o sino nada hay. La verdad no quería existir para nadie ese día y menos en aquel lugar.Uno tiene que ser para alguien, así es.