Hoy salí a buscar trabajo,
salí temprano en la mañana;
los zapatos negros, pesados y lustrados;
la afeitada a ras, la colonia olorosa,
los dientes bien cepillados,
el currículum, los certificados varios.
Santiago está confuso.
Todavía hace calor y el sol golpea fuerte.
Llego al METRO.
El tren está lleno de gentes y de olores por doquier.
Hoy salí a buscar trabajo,
tenía sueño y un poco de frío.
Puse datos exagerados en el currículum,
omití otros e inventé algunos.
Como siempre, voy de pie en el vagón.
Miro a la gente, sus caras,
mas no pienso en nada;
no llevo reloj.
Busco rostros conocidos dentro del tren,
tal vez alguna sonrisa,
algunos ojos, un buen culo que mirar,
una cara peculiar,
no hay nada;
trato de imaginarme una canción estimulante;
se me vienen las culpas,
el tiempo perdido, los estudios inservibles;
todavía busco la canción.
LA SIERRA DEL SAN RAMON PERPETUA
EL VIENTO SILVA SOBRE LA CORDILLERA
No hay rostro amigo que me salude,
por ahí un par de tetas,
son muy chicas.
Intento dormitar parado,
reviso mis papeles,
repaso mentalmente lo que diré.
La mirada ojerosa aparece en el reflejo de la ventana.
Me arrepiento de no haber comprado el diario,
me arrepiento de haber estudiado lo que estudié.
Por ahí se ve una cara del pasado,
está más gorda,
no me reconoce.
EL VIENTO SOBRE LAS MONTAÑAS ANDINAS.
LAS NIEVES ETERNAS REFULGEN CON EL SOL
DEL AMANECER.
El tren avanza y las futuras deudas
y los días que se van lentos pero rápidos,
las enfermedades.
Se me deshoja la cabeza.
EL VIENTO SALINO SOBRE LA PLAYA.
El tren avanza,
el tren llega,
me bajo con todo el rebaño.
No sé hablar inglés,
nunca aprendí.
PUERTO MONTT DEBAJO DE UN CLARO DE NUBES.
Camino por la calle,
no pienso en nada.
Aún el sol golpea fuerte sobre Santiago;
por favor que venga el otoño y luego el invierno.
Busco la dirección,
no pienso en nada.
Mis papeles,
llevo todos los certificados menos uno
que está en trámite.
LOS ARRIEROS CABALGAN AL BORDE DE UN RISCO
Y EL VIENTO LES DA EN LA CARA.
Pienso que el certificado que falta
es de suma importancia.
Voy llegando al lugar.
Ya llegué.
No hay vacantes, cuando haya le avisamos, joven.
Al menos me llama joven
para algunos aún lo parezco.
VALPARAISO MANSO Y ABAJO DE EL
EL MAR AZUL.
LOS BARCOS VOLANDO POR SOBRE LAS CASONAS.
Sigo caminando por la calle
ya sin rumbo.
Santiago está confuso.
Hoy salí a buscar trabajo y no encontré,
parecía un dato seguro, una buena ocupación,
un trabajo piola.
Camino por la calle sin rumbo,
la Alameda, antigua y ruidosa
todavía está igual .
Toda la mañana desocupada para mí.
Me voy a ver una exposición de fotografía,
me voy a pie por la Alameda;
está lejos, mejor me voy en METRO.
Tomo el tren.
Me bajo del tren.
Santiago desordenado.
Llego a la galería,
está cerrada,
demasiado temprano.
Frustración.
Sigo caminando cabizbajo por la calle.
EL REMANSO DE UN RIO.
LA QUILLA DE LA LANCHA CORTANDO EL MAR.
Paro en un semáforo y creo verla,
no estoy seguro,
no quiero ser reconocido,
miro de nuevo,
parece ella,
es su perfil sin duda y su pelo color miel;
va de la mano con un huevón;
No se demoró mucho en encontrar uno.
EL VIENTO AZOTA LA CARA COBRIZA
DEL PESCADOR CHILOTE.
Santiago parece un caos.
todavía el sol está radiante,
no hay viento en la ciudad,
me devuelvo a mi casa.
Tomo el tren.
86
9 years ago