Hace 4 años que conozco a C ¡increible¡, cuatro años son demasiados, eternos y, por lo mismo, para no creer porque se me han hecho nada. Nunca podré olvidarme de ella, no se borrará, imposible.
El solsticio de invierno ya está aquí. El día ha sido especialmente triste ya que C se ha ido. Ya estará en AN capital de GUA. Me da por creer que ella no se ha acordado de mí en estos últimos días, sobre todo que no se ha acordado en medio de la alegría de la fiesta de despedida que le dieron antes de irse o que no se ha acordado cuando viajaba en el avión; me da por creer que no me dedicó ningún miserable segundo de tiempo en sus pensamientos; me da por creer eso y otras cosas por el estilo y autoherirme y autocompadecerme. Me da por creer en todo eso por segundos, pero No quiero creer eso y, pretensiosamente la imagino pensando en mí, aunque sea con tristeza, aunque sea con rabia, pero está pensando en mí porque yo estoy pensando en ella.
Ya estamos en invierno...por fin, pero no me siento satisfecho.
Ayer la demonia publicó un artículo referido al tema del solsticio de invierno; era de tipo esotérico. Decía en él que la noche de san Juan, al ser la noche más larga del año, era el único momento del año en que la oscuridad vencía a la luz...¡el único¡ En ninguna otra parte o tiempo, la oscuridad vence. Los oscuros están condenados a ser derrotados, salvo en la noche de San Juan. Pero ni siquiera anoche me sentí vencedor.
86
9 years ago