Thursday, August 22, 2013

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¡Que triste es lo que me dijiste hoy¡
Preferiría que estuvieras mintiéndome y que efectivamente quisieras lastimarme.

Sólo a mí se me pasó el tiempo, es más, ya se me había pasado entonces cuando nos conocimos.

Cuando nos conocimos; no se me borra ninguno de todos esos minutos, ninguno, ningún detalle, mas fui un pésimo anfitrión, no puedo negarlo.

Thursday, August 08, 2013

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Sólo quiero quedarme  acostado en mi camastro
sólo deseo estar acostado todo el día para no sentir el frío del mundo
Mi cama, mis frazadas, mi rincón,
mi soledad oscura, mi habitación fría y polvorosa.
El mundo afuera trasegando, de aquí se oye su rumor.
Mi soledad, mi rincón mi mundo de uno.

¿Has leído el poema "La tabaquería"  de Fernando Pessoa? ese es mi poema, ése es el poema que me estremece cada vez que lo leo o que lo escucho. Hay quien dice que ese es el poema más bello del mundo. Ese es mi poema.
Sí, yo escribo para quien lea, para quien llegue hasta acá y lea, quien quiera sea, pero sí, te escribo para que tú leas, especialmente a ti porque sólo tú sabes.

¡Que temprano es en este momento¡ los demás creen que no tengo nada que hacer, pero ellos ignoran. Es tanto lo que me resta por hacer. Uno puede hacer muchas cosas en una pequeña habitación penumbrosa y polvorosa y lo que uno tiene que hacer no pueden verlo los demás, no lo entenderían, criticarían a destajo.

¡Que rico era tocar a C¡
que delicioso era manosearle sus tetas abultadas, darle besos con lengua, sentir su calor corporal, ver de cerca sus orejitas y sus manitas.
Con un poco de copete  podría cerrar los ojos y hacer como que esa inmensa dominatrix de culo gigante y de piel helada, sea C; podría apagar la luz para no saber de su cara de alemana fría y de mentón pequeño, aquello sería una solución.
¿Y yo era el dómino de C? ja, yo nunca he sido el dómino de nada ni de nadie.     

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No puedo estar contento , conforme, cada vez es más difícil.
A veces me dedico a releer los cuentos que  escribí para corregirlos, quitarles o agregarles algo, y me aburro. Me aburro de mí mismo. Años atrás, cuando los releía me volvía a excitar como cuando los escribí, no me cansaba de releerlos y de hacerles enmiendas; al leerlos me daba la impresión de que aquellos relatos habían sido  escritos por otra persona y de que contaban algo que efectivamente había sucedido.

Los días están neblinosos, oscuros y fríos.

¿Por qué ya no escribo? ¿acaso C era el estímulo? ¿ahora que ya no está se acaba el incentivo? pero yo escribía de antes de C, mucho antes. No es C la causa de la sequía.

Cuatro  días seguidos de un  fuerte dolor de cabeza. Dejé de tomar café, el dolor se fue, mas puede haber sido coincidencia.

Un mundo sin vanidad,
una realidad con solo lo esencial.

No me imaginaba que un invierno podría ser triste, sólo los veranos desérticos   eran los tristes.