Thursday, November 12, 2009

EL AMANTE DE FUEGO.

A mediado de los años 90, "Mecano" andaba en una gira por América. Ellos no lo dijeron (¿o lo dijeron?) pero sin necesidad de anuncios previos yo ya sabía que esa era una despedida de los escenarios. Estuvieron en el estadio nacional una de esas noches, pero yo no fui. Me habían invitado, pero algún demonio me recomendó no ir. La verdad no me gustaban ni me gustan mucho los recitales, pero me dio tristeza esa noche en mi casa sabiendo que podría haber estado en el concierto. Meses después, dos tal vez, "Mecano" se disolvió.
Como todo andaba retardado en mi vida, la existencia (y el gusto por) de "Mecano" para mí, había comenzado tan sólo dos años atrás. Por alguna razón que no recuerdo ellos no fueron de mi gusto antes (más o menos en mi época de liceo), en el periodo de su auge más grande y recién me vinieron a gustar en los dos últimos años de su existencia cuando compré en la cassetería "Croacia" una compilación de "20 grandes éxitos"; entonces la canción "Aire", "Barco a Venus", "el amante de fuego" y "no pintamos nada" etc, entraron en melodía y letra dentro de mí.
Pasé años escuchando ese cassette hasta hartarme y hasta que la cassetera de mi vieja radio se rindió; cuando eso ocurrió toda la música fetiche de mi existencia quedó atrapada y ya no la pude escuchar. Siguieron pasando los años, los cassettes llenándose de polvo en el estante y recién ahora, explorando en el internet vuelvo a ver y escuchar a "mecano”. Ana Torroja, jovencita, con peinado New Wave, la misma vocecita dulce y suave pero en un cuerpo considerablemente más fresco. Ahí estaba la música vieja, facilona y la letra entrañable de un adolescente retardado. Inevitablemente los ojos se humedecen porque una avalancha de colores, formas y sonidos se me vienen a la cabeza estrujando el corazón y destilando un jugo que se me ocurre llamar nostalgia. La canción "sólo soy una persona" y "El amante de fuego" me persiguen, se me quedan pegadas; las vuelvo a escuchar una y otra vez, vacilo un poco con la cabeza y hasta huelo aromas que casi había olvidado; sólo soy una persona, sólo soy una persona, sólo soy una persona, sólo soy una persona, dice el estribillo en una protesta o un lamento. "Yo le ví quemarse, yo le ví morir..." dice la otra canción; la canción "Aire" reclama también su importancia en el ranking.

Estoy con un amigo y me las arreglo para llevar la conversación a este tema. Pero esas canciones son terriblemente viejas, ya eran viejas en los años 90 cuando compraste ese cassette, me dice mi amigo y arruga la nariz en señal de desprecio como si yo le hablara sandeces.
Le pregunto qué opina de la canción "El amante de fuego”, que qué le parece su letra, qué le evoca, qué opina; me contesta que a él le gustaba "aire" y que esta se trataba de un hueón (el huevón es el hablante lírico) un hueón que, producto de un volón alucinógeno, se transforma en gas. Pero ¿el amante de fuego, qué te parece?, me contesta que recuerda con cariño "Hawai-Bombay". Desisto de mi indagación.
Voy caminando a mi casa y se me ocurre pasar al cyber y vuelvo a escuchar la canción (a verla). No sólo es la letra, la voz dulce de la vocalista me emborracha y me hace asociar tantas cosas.
Le había preguntado a C sobre "Mecano", ella es algo menor que yo y no es precisamente de mi generación: estimé que no le interesaba mucho. Cuando C vino a verme tenía planificado llevarla a este tópico de "El amante de fuego" pero se me olvidó ¿alguien tiene idea de lo que habla esta canción? ¿alguien puede decirme qué es lo que se le viene a la mente cuando escucha su letra?.

Llega la noche y termino escribiendo sobre estas vegetaciones del día. La vocecita de la Torroja aún se pasea por mi cabeza; miro el cassette empolvado que duerme en la repisa. A nadie le interesa "El amante de fuego" ni "sólo soy una persona", son temas de nula importancia, es una estupidez recordarlos, otro fetiche más. Me parecía tan bonita Ana Torroja en esos videos; se los muestro a mi hermana y opina que el vestuario era de mal gusto, típico de esos años (pero yo nunca me fijo en los vestuarios) observo entonces su peinado y su maquillaje y se me antoja que la mina parecía una muñeca o un personaje de cuento; mi hermana dice que sí y cree que yo lo estoy afirmando despectivamente porque vuelve a insistir en el recargado y picante look. Para mí la Ana sigue siendo la muñeca de cuento con la que me habría gustado caminar por la calle o reírme un rato. Me habría quedado mirándola unos buenos minutos; sus ojos, sus labios pintados y ese copete de pelo enroscado sobre la frente.
¿Y qué miras?, te miro a ti, le habría dicho, la habría invitado a fumar y entremedio del humo le habría preguntado sobre "el amante de fuego", "sólo soy una persona", ella habría dicho que no tenía idea, que sólo era una intérprete, luego habría reído y me habría invitado a bailar por ahí a la noche, yo sólo habría aceptado convencido de que más tarde le repetiría la pregunta. Y ya estamos bailando en un oscuro antro, con estridente música de fondo y entonces le pregunto por sus canciones y ella me contesta, tú sabes, tú hiciste esas canciones, perroindoméstico. Yo la habría mirado a la Ana Torroja y recién ahí me habría percatado de que era una falsa Ana, una impostora. Ella huye por entre medio de la multitud de juerguistas nocturnos y me es imposible seguirla, ya nunca más la vuelvo a ver. Me voy a la casa, me meto a la cama, duermo, amanece, me levanto y voy directo al cyber a escuchar "el amante de fuego" y "aire", me devuelvo a la casa, veo tele, atardece, otra vez la noche y aquí de nuevo sentado en la cama escribiendo las sandeces de siempre.

No comments: