Año dos mil nueve, nueve años desde el dos mil, no parecen nada, es horroroso pensar cómo la vida humana es una mierda del tamaño de un microbio.
No hay señales....... no las habrá ¿por qué no? creo que me merezco una señal, aunque sea pequeña.
Me aterra la posibilidad de que un día se me quiten hasta las ganas de escribir, entonces ya nada quedaría.
Aprovechando que hoy me quedé solo en casa, di rienda suelta a mi soñolencia como nunca antes lo había hecho. Casi todo el día echado sobre la cama. La noche anterior había logrado dormir con un sueño profundo pero la soñolencia no se me quitó. No tengo ganas de nada, ninguna fuerza.
Sigo igual que siempre; se me atiborran las nostalgias y sólo me queda dormir para descansar de ellas; no, no, para descansar de las nostalgias no; descanso del presente, de mi vida sin rumbo, soñando con el pasado, con sueños inverosímiles, con lugares y tiempos en donde parece ser que tengo un rumbo.
86
9 years ago
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