Friday, August 14, 2009

C DICE SIEMPRE..

C dice siempre "esto atrapada", yo digo ahora "estoy atrapado".
Ayer hubo un terremoto en centroamérica. C está viviendo en centroamérica. Le escribí una carta preguntándole cómo estaba, me dice que bien. Ella no sabe qué hacer con su vida, yo tampoco sé qué hacer con la mía. Uno es la evasión para el otro.
Escribir como un loco, ese fue el consejo que me dio mi querida C cuando un día le dije que me sentía enfermo y triste y es la terapia que yo mismo le había recomendado a ella.


¿Y quién es C? C es algo así como una amiga imaginaria, un amor platónico, platónico dentro de la misma categoría de los amores platónicos que un día se transformó en real, de carne y hueso, con voz de verdad y una historia suya propia e independiente de cualquier otra, independiente de la mía ¿no me creen? ojo que no hablo aquí de metáfora alguna.

-C ya no está igual que antes, ya no me pesca tanto, no tiene esa desesperación de antaño. Volvió a estudiar a la universidad otra carrera y puede que sea eso lo que la cambió, pero no sé. No dejo de sentirme solo, por eso extraño sus mensajes, sus fastidios, inseguridades y palabras de amor; tal vez ya no le intereso y claudicó. No sé, tal vez no sea eso. Hace unos días se le murió un tío muy querido para ella; como que le tendió a resucitar la pena perenne de antes.

-Hoy me asomé al chat, pero no respondió; salí del cyber y caminé melancólico a la casa mirando unas nubes que volaban arriba en el cielo pensando que ahora sí que me quedé botella. Me sentí flaco y con sueño; llego a la casa, el teléfono no suena, nadie escribe, los argumentos de cualquier clase se van acabando como el dinero.
Es la tarde. Vengo al cyber; C no está. Había pasado en la mañana y tampoco estaba. Ninguna palabra, ningún mensaje, es decir, sí había algo, era una carta de ella pero era de esas masivas.

-Estando acostado con C, a veces ella se daba cuenta de mi ausencia; no me lo decía, claro, pero lo percibía en su mirada, entonces se boquita parecía más pequeña y más tiernas sus orejas.
Si yo estaba presente, digamos con una presencia superintensa, y le tocaba el cuerpo con la máxima lujuria que permitía mi cuerpo y la miraba directo a los ojos con ganas de devorarla y beberla, ella bajaba la vista y me parecía una niñita vergonzosa que sólo espera una caricia como si fuera una gatita minina.

Paseábamos por el roquerío; yo temía todo el tiempo que ella tropezara y cayera sobre una roca filuda. Quería acercarse lo más posible a la rompiente para, desde ahí, contemplar el océano y tomar algunas fotos al ocaso. Me ponía nervioso su persistencia en querer acercarse más y más al rompeolas. Nos sentamos arrimados uno contra el otro, fumamos, pero ella se fue; esta vez la ausente fue ella, se le humedecieron los ojos y yo no la pude asir. La abracé, pero ella no estaba. El viento húmedo nos levantó de ahí (nos estábamos cagando de frío) y regresamos a nuestra cabaña refugio.

Ya estarás haciendo tu vida normal, con tus propias rutinas, la actividad y la distancia, sobre todo la distancia, nos irán borrando. Miro las fotos y parece increíble que todo aquello registrado en esas imágenes haya ocurrido; ¡imposible¡ pero ahí están los documentos de prueba que dan testimonio de que lo pasado no lo imaginé.

A C le gustaría ser un árbol; se fascina con la figura de la silueta de una copa o el follaje de un gran árbol frondoso. Todos eligen águilas, mosquitas, cóndores, leopardos etc etc. C fantasea con transformarse en árbol, en reencarnarse en uno cuando esta vida se le acabe. Yo pienso que ella fue árbol en otra vida pasada y, por cierto, fue feliz en ella. El árbol C seguramente viviría en un bosque y ahí no estaría sola, recibiría el agua lluvia en sus hojas y se comunicaría conmigo a través del viento.

-Estoy ebrio con no sé cuantos vasos de Martini, ebrio, ebrio, muy ebrio ahora mientras escribo; así de borracho debería haber estado contigo, C. Estando así de curao me pongo a hablar contigo a pesar de que te encuentras a miles de Km de distancia y quisiera decirte tantas cosas y hacer otras muchas.

-Ya no hay borrachera y el mundo vuelve a ser igual que siempre, sin nada que impulse. Otra vez la noche y otra vez la página en blanco.

-C se aleja de mí, lo hace sutilmente; ella dice que soy yo el que se aleja ya que ya no me conecto, pero la verdad es que es ella la que no me escribe ni se muestra recurrente como antes; en fin, era de esperarse, tenía que ocurrir; cuando ya no haya más C, entonces sí que estaré solo.

-Ayer leí una carta de C. Por algo que me cuenta reparo en que mi amiga a subido un escalón a dado un paso o, si quieren, experimentado un cambio. Me da por decirle que ha madurado, pero no sé cómo tomaría eso de "madurado" (la chica tiene su dignidad y orgullo).

-C está bien o eso me dice ella. Me cuenta que ya no llora tanto y anda con energía. Se cambió de trabajo y de casa y puede que eso le ayude a estabilizarse; la verdad sospecho un poco de desinterés hacia mí, tal vez se puso de novia con Carlos; Carlos es un tipo que conoció meses atrás, puede que se acueste con él. Me quedo un poco triste pero ella está bien y eso es lo importante.
Toda la historia de C es sólo mía y nada más, es lo único mío y solo mío.

-Más de dos horas chateando con C ¿es eso sano? en relación a mí y habida cuenta de mi situación precaria, no lo es; es un autodiagnóstico.
Ahí estaba ella, de buen humor, ha dejado la mala onda y la pena un poco relegada, la dejó acá conmigo.

-C dice que el año 2012 se acabará el mundo, en realidad es lo que vaticina el calendario maya. Me he cansado de creer en el fin del mundo, no llega nunca; cuando esté feliz seguramente llegará, así son las cosas.
Podría suceder algo que cambiara todo, pero absolutamente todo; que cambiara los puntos de vista y la percepción de las cosas, la organización social, las formas de vivir.

-El Viernes estuve con C. La noté distante, me dio la impresión de aburrirle, no la culpo por eso, a veces no sé qué conversarle.

C es impulsiva y de un carácter difícil, es alcohólica y cada cierto tiempo le viene una urgencia por desaparecer o, más bien, de huir, de evadirse de su entorno; yo también soy así en cierto modo ¿en cierto modo? jaja, pero si en estos momentos vivo evadido, tal vez la palabra exacta no sea "evadido", suena mejor "escondido" nooo, no suena mejor, suena horrible.
Quisiera escribirte algo, C, mas no sé qué. No puedo conciliar el sueño durante mis noches, las goteras de mi interior me lo impiden.

-Hoy siento que mi vida vale mierda; vale verga diría C.

No me dieron ganas de hablar con C hoy; los Martes casi siempre hablo con ella; su distancia durante las dos últimas conversaciones me decidieron, aunque me dejó unos comentarios tiernos en las últimas entradas del blog.
La verdad es que me siento como las huevas y cada día va increscendo ¿hasta donde llegaré?

- Te noto tan distante, niña tetona ¿pensarás en mi? ¿me pensarás en estos instantes?

-Sigo notando distante a C, hace casi un mes que está así. Hoy me dijo que se sentía enferma, que un compañero de trabajo le había pegado la gripe. Ya no tiene entusiasmo. Inevitablemente me paso el rollo de que perdí interés para ella, que lo pensó mejor, que decidió que yo era un cero a la izquierda, alguien monótono, pegado en el tiempo, un alma vieja que no sirve para mucho. En una carta intenta explicar su distancia diciendo que no soy yo, sino que es ella, ella que siempre se hace demasiadas expectativas, que sueña demasiado, que es una idealista recalcitrante. De modo que la "culpa" es de ella; C pretende que diciéndome eso quede indemne, ileso, tranquilo; tengo la culpa de que ella tenga la culpa...y tiene razón. Ya creé un vínculo con ella y se me hace difícil prescindir.

- Hoy supe que C se acuesta con otro, se llama Carlos. Carlos la somete, la azota y se lo mete, y ella goza, goza mucho; todo eso me contó ella misma.
Ahora estoy en la cama y no puedo dormir, no obstante tengo mucho sueño y gran cansancio. Pienso y pienso y a fuerza de pensar mucho ya no pienso en nada.
Inevitablemente sé que C comparará y sacará conclusiones. La distancia nos separa, nos confunde, provoca nuestros malentendidos, tal vez nuestra relación tuvo su origen en un malentendido. C ya sabe que estoy loco, no sé en qué momento se dio cuenta, puede que lo haya sabido desde el primer momento. La nuestra es una relación cibernética con salpicones de relación real y en vivo; no me quejo, esto iba a suceder y yo lo sabía, pero más bien tenía en mente que......

- A veces me hago esta pregunta ¿de qué se trata la historia de C? ¿por qué ocurrió lo que ocurrió? ¿o es que no entiendo a las mujeres? o más aún, puede que no comprenda nada de nada acerca de las cosas de este mundo y de los seres humanos; no estoy siendo exagerado al afirmar lo último.

-Eché una mirada y C no estaba, tampoco ninguna carta a mensaje como los que me enviaba antes; tal vez haya encontrado algún novio y ande entusiasmada y yo aquí de tonto preocupado. Al menos ya no se ve triste ni depresiva, hay una posibilidad de que nunca lo haya sido. No sirve darle más vueltas al asunto.
¿Estarás pensando en mí, C? intuyo que no.

-C se enfrió en relación a mí, ya no le entusiasmo, era de esperarse, pero ¿tan abruptamente ocurrió? después de todo, sólo era un sueño.

1 comment:

LEONOR DINAMARCA said...

Seré una bruta con alma de perra o una perra con alma de bruta???
da igual...
las dos suenan bien
besus caninos