Irene está preocupada por su hijita Esperanza. Prevee que pueda convertirse, a futuro, en una joven frívola y superficial. Irene se descubre a sí misma en actos y pensamientos frívolos y teme que su pequeña pueda heredarlos. Le gustaría que Esperancita le dedicara más tiempo al estudio, que se recreara con la lectura y fuera el germen de una mujer inteligente y profunda. Habla a su hija de temas que Irene considera importantes: política, clásicos de la literatura, historia etc. Le habla también sobre grandes mujeres que han figurado en la historia: Doña Javiera Carrera, madame Curie, Gabriela Mistral, Alfosina Storni, Violeta Parra, Rosa Luxemburgo, Indira Gandhi, Golda Meyer etc. Esperancita está a punto de cumplir los 8 años.
Para Esperanza su mamita es una cargante, la personificación de problemas innecesarios en la vida, una "hincha pelotas" molestosa a la que no se debe pescar.
-Oye ¿mami?, ¿es cierto que en esos aviones que chocaron con las torres gemelas iban personas dentro?
-si hija, fue terrible.
-Pero ¿por qué pasó eso?, ¿no sabían conducir aviones?
-Si lo sabían, por eso los estrellaron en contra de esos edificios, ya te lo he explicado antes, ..... fue un atentado......
-que fue un atentado terrorista, si, eso ya lo sé pero ¿iban personas dentro?
-si, los terroristas se tomaron el avión y lo condujeron a las torres.
-¿y no saltaron en paracaidas?
-no hija, no podían hacerlo porque de lo contrario ¿quien conduciría el avión? la idea era chocar contra las torres.
-¿osea que ellos también murieron?
-si, hija.
-¿no tuvieron tiempo de saltar en paracaidas?
-No hija, no se trataba de eso, es que era un ataque Kamikase. Ellos estaban dispuestos a morir.
-¿sabían que iban a morir?
-si.
-¿y cómo fueron a hacer eso entonces?- los grandes ojos de Esperanza adquieren las dimensiones de la curiosidad. Irene ve que esta es la oportunidad para explicarle a su hija que hay personas en el mundo, aunque equivocadas, que dan un profundo sentido a sus vidas, que tienen fe, que están dispuestas a dar su propia existencia por algo que consideran superior. Le habla del Islam, de la guerra santa, de lo que significa ser extremista, que ellos creen hay un paraiso y que, por un acto así se irán derechito al cielo al lado de Dios, que ellos creen que un acto tan generoso no cabe sino ser recompensado, que hay personas que tienen fe, que es importante tener fe en la vida (auque con sentido común y no como ellos), que es otra cultura, que la diversidad, el respeto a la diferencia, los derechos humanos, que Bush, que el petroleo y la crisis energética, que el capitalismo imperialista que la globalización y bla, bla, bla, bla.
Esperanza parece escuchar la disertación de su mamita y la mira con ojos grandes y claros, casi sin pestañar.
-¿y por eso murieron esos árabes?- Irene ve que su retoña se sorprende de lo que pueden llegar a hacer otras personas, cree que su hija está impresionada por el heroísmo, aunque claro ella le ha enseñado que es un heroismo mal entendido y fanático. Por la cara de la niña se ve que alguna moraleja y algo más de cultura ha entrado en la cabecita de ella.
Esperanza arruga su nariz y la frente y dice:
-¡AY¡, ¡QUE HOMBRES MÁS TONTOS¡- y continúa viendo su programa de animés japoneses en la TV.
86
9 years ago
1 comment:
Increíble como creemos que alguien de 5 años entiende lo que los de 30 no.
Cuando los niños hablan desde la ignorancia de la vida adulta, generalmente son mucho más sabios que nosotros que con nuestra experiencia no podemos explicar por que late más fuerte un corazón enamorado.
cariños
Spankadistancia
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