Tuesday, October 10, 2006

VACUIDAD (Por la ciudad , Agosto 1995)

El cántaro está ahí, vacio, hueco. El se siente vacio, lo sabe. Tiene que ser llenado. El cántaro, forma sin contenido, desea (precisa) llenarse porque el estar vacio le significa sensibilidad a los golpes, fragilidad al extremo. Cántaro recipiente ¡cumple tu función¡


El cántaro rodó un día por los bulevares en una tarde,
El viento lo empujaba. Se metió en un circo de mala muerte a ver un espectáculo de mala muerte pero que le dio una idea, sólo una idea. Llenarse de cuentos, de aquellos imaginados al azar, al azar que no es tal o debiera decir que es tal o debiera mejor decir que azar es una moneda de una sola cara. La otra cara, al otro extremo digamos en la China, donde repercute el azar de acá, ya no es tal.

Nada sucede porque si, todo sucede porque en alguna parte sí sucedió porque si. Pero dejémonos de juegos.

1 comment:

el diario de lois said...

no no. no dejemos de jugar.