Vuelvo, una y otra vez, a revisar los cuentos seudo-perversos y pornos que publiqué en el blog y más me convenzo de lo estúpidos que son: repetitivos, copias de las letras de Sade, pretensiosos. Ahora no siento que esas letras sean de verdad, que me hayan salido de las entrañas, letras no entrañables sólo sirven para aburrir y quedar botadas en el rincón del olvido.
De pronto se me viene a la cabeza la idea de que tengo el poder para hacer feliz a C.
86
9 years ago
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