Y van rápidos los días y se acerca Marzo por enésima vez en mi vida.
No me acepto, no acepto mi entorno.
Otra vez las sombras largas de Marzo y se vuelve más insoportable cada año.
Hay una crisis económica en el mundo; yo con mi propia crisis, y sin embargo se trata de una sola gran crisis. Se nos da la sensación de inmortalidad como si fuéramos dioses y no lo somos, entonces hay que trabajar para estar ocupado en algo mientras transcurre el tiempo, para no pensar en eso que ni siquiera tenemos el derecho de llamar injusticia.
A veces se me olvida qué edad tengo, por ejemplo ahora en este preciso instante, no estoy seguro de tener 36 o 37 años y debo sacar la cuenta con los dedos: uno, dos, tres, y si, claro, tengo 36 aun. Cuando estas dudas aparecen tiendo a inclinarme por la mayor edad.
¿Cómo explicar el montón de cosas que me suceden?, todas dentro de mí. ¿Qué has hecho en estos últimos ocho años? pues nada, mi vida se quedó paralizada, no entiendo bien por qué, pero si sé por qué.
86
9 years ago
1 comment:
Lo que describes tb me ocurre, es que lo de ir cumpliendo edad con cada vuelta del planeta quizás va medio descuadrado, desenfocado... no quien lleva tirando al otro, casi volando... seguro que nuestra alma.
Saludos.
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