Friday, February 13, 2009

RUMBO AL BARRIO BRASIL .

Tres o cuatro días antes de encontrarme con C mi ánimo decayó, andaba desganado mental y físicamente, en la noche seguía corriéndomela, pero ya no era la misma furia ansiosa de antes; me ponía a pensar en mitad de la paja y entonces la dejaba; pensaba en C, en quien era ella, en su tristeza, en el encuentro que se avecinaba, en que ya no me quedan alternativas en la vida, en qué haré el mes que viene, en mi hermana, en la cesantía, la falta de provisiones, las cuentas impagas, los enemigos invisibles, los falsos amigos, la muerte acechante, el futuro y el pasado mezclados.
El día antes del encuentro fue el más flojo de todos. No quería levantarme, no quería leer ni escribir, me dio paja correrme la paja ¿y si me da paja mañana cuando esté con C?, entonces fui al cyber de la esquina, revisé por si me había llegado alguna carta y luego me puse a ver un video sadomasoquista en donde aparecían unas minas que estaban crucificadas desnudas sudorosas bajo un sol abrasador; no estuvo mal. Luego vi un video de Miosotis; se jabonaba el cuerpo desnudo y se ponía debajo de la ducha. ¿Y quien es Miosotis?. Miosotis Claribel es una negra dominicana, actriz porno y de tetas descomunalmente enormes, pero enormes ah, muy grandes, endiabladamente grandes. Se me paró, por fin una erección. Con esto es suficiente me dije, con esto caliento motores para mañana, mas el resto del día seguí igual de triste y asténico. Llegada la noche había comenzado a masturbarme evocando a Miosotis cuando comenzó a darme sueño y era demasiado temprano para eso -por lo general sufro de insomnio- y me dormí.

Desperté dos o tres veces en lo profundo de la noche, medio sobresaltado, para luego volver a quedarme dormido. Dormí bien esa noche, mejor que otras noches al menos, tengo que reconocerlo, pero al despertar al día siguiente me sentí cansado y con unas ganas soterradas de seguir durmiendo, pero debía levantarme, bañarme, afeitarme y salir al encuentro de C, mi dolcett-girl.
Iba en el METRO con cara de cansado, y cada rostro que veía me parecía cansado también. Deseaba llegar pronto a mi destino, pero me sentía cansado a la vez y conforme pasaban las estaciones era peor. Traté de acordarme de Miosotis Claribel debajo de la ducha, sus areolas de africana y su piel de ébano, pero no se me erectó. Probé imaginando la mujer que me había parecido más linda de las crucificadas desnudas, una de pelo ensortijado y negro con cara de pakistaní y nada; por el contrario, más desganado me puse y empecé a bostezar. No quería pasar una vergüenza ante C, pero qué podía hacer.
Me bajé en estación "Los héroes" y enfilé por calle "Cienfuegos", llegué al hostal, estaba nervioso, toqué el timbre.
-Hola, busco a una pasajera que se aloja en este lugar, su nombre es C; acá estoy, me dijo C; me di la vuelta y era ella; bonita, con el cabello húmedo aún. Nos abrazamos automáticamente, nos besamos; estaba olorosita y suave. Se me paró y ya no pude despegar mi vista de su enorme busto tan increíblemente firme y abultado ¡como me gusta decirlo¡ busto firme y abultado. Salimos a la calle y al medio de la calle Santa Mónica nos volvimos a abrazar, a besarnos y manosearnos públicamente y ansiosos, como desesperados, desesperados definitivamente y eufóricos, pero la calle estaba vacía porque era Domingo en la mañana y muy temprano y todo el mundo duerme la mona en el barrio Brasil a esa hora y en día Domingo.

2 comments:

exabish said...

ESTA HISTORIA .ME ESTA GUSTANDO.. TE LA VENGO SIGUIENDO HACE DIAS.. PERO NO HE COMENTADO..
SUERTE.. EN TODO..

Lilith said...

Me traes dulces recuerdos.