Tuesday, June 05, 2007

LA SABIDURIA DE TIRESIAS 2 .

Del último maestro se decía que era el más grande médico existente. Escuchó a Tiresias, le revisó el cuerpo; pensó mucho tiempo sin decirle nada hasta que le hizo una pregunta.
-¿Cómo era la serpiente que te hizo esto?-
Tiresias contestó que era de una especie desconocida para él y que tenía un extraño color plateado. Al escuchar esto el médico dio su fatídico diagnóstico: no hay cura, joven Tiresias, salvo el antídoto que el mismo animal puede proporcionar; dicha serpiente pone sólo un huevo durante su vida la que dura, a su vez, tan sólo una semana. Has sufrido un golpe de mala suerte, Tiresias, y lo siento. Lo más probable es que seas mujer para siempre ya que pensar en hallar ese animal es muy dificil dado su lenta reproducción y escasez; sus huevos demoran en eclosionar 20 años.
Tiresias quedó devastado, pero el sabio percibiendo su desazón, le dio un consejo.

- Vive como mujer y confórmate, no pienses en quitarte la vida. Eres una persona que busca la sabiduría y el destino te ha dado una oportunidad que yo hubiera deseado para mí. Has vivido como hombre y ya sabes lo que es. Ahora vivirás como mujer y sabrás cómo es. Imagina lo sabio que te volverás. Ninguna mujer sabrá lo que tú sabrás y ningún hombre tendrá ni la más mínima idea de lo que tú acumularás en esta segunda vida que se te regala. Tienes el privilegio de vivir dos vidas consecutivas y poder contarlo. El consejo del viejo sabio hizo reflexionar a Tiresias. Optó por probar esa vida de fémina durante un tiempo.
Pasaron 2 meses, un año y finalmente se resignó. Nunca se acostumbró del todo pero asumió sin dramas su nueva condición. Se fue a vivir con sus padres a los que cuidó en su vejez. Fue pedida en matrimonio y se casó. Tuvo hijos, dos varones a los que crió lo mejor que pudo. Sus padres murieron al cabo de 10 años enviudó. Cuando transcurrieron 22 años desde la picadura del ofidio, sus hijos contrajeron matrimonio y al año siguiente se transformó en abuela; para entonces, Tiresias mujer tenía 43 años de edad.
Cuando su primer nieto cumplió 1 año, quiso conocerlo y viajó a la ciudad vecina para esto, la cual distaba unos 5 km de su hogar. Caminaba por el campo llevando algunos regalos cuando, de improviso, de unos pastizales saltó algo que no alcanzó a distinguir con claridad. Se le enroscó en las piernas y sintió los aguijonazos que ya conocía. Cayó al suelo y cuando miró, la serpiente plateada huía con la agilidad que les es característica.

Pensó que esta vez si estaba perdida. Tal vez fue el veneno o la impresión, pero lo cierto es que se desmayó. Cuando despertó, era hombre otra vez. No supo cuanto había estado sin conocimiento, pero allí estaba, Tiresias hombre de nuevo y vestido de mujer.


Nuevamente, y con sabiduría, reasumió su sexo. Estaba contento por su recuperación. Sus hijos habían quedado sin madre pero ya no la necesitaban. Hacían sus propias vidas.
Todo el mundo se enteró de este fenómeno y Tiresias fue visitado por los sabios y médicos de la hélade. Reasumió su interrumpida búsqueda del conocimiento y llegó a tener una merecida reputación de sabio. Era consultado por monarcas de Grecia y de otras naciones y podía dar consejos en todas las áreas, incluso en cosas domésticas o aparentemente mundanas o superficiales.
CONTINUARA.

9 comments:

CRKR said...

El próximo capítulo será el último . Lo prometo , sobre todo a Pater .

@le said...

como llegaste a mi esquina?

@

CRKR said...

Por BElmar

@le said...

como mediante?

CRKR said...

tengo un enlace de él. Los blogs son públicos , linda.

@le said...

sorry ... solo preguntaba

exabish said...

UYYYYYYYYY.. QUEDE CON GANAS..
CON MUCHAS GNAS DE SABER QUE SIGUE..
EN FIN, ME GUSTA ESO DE LAS DUALIDADES..
BESOS

Akasha Déclenché! said...

Creo que mucho podemos ir aprendiendo del arquetipo de Tiresias, porque todos somos dualidad, somos anima y animus bajo una referencia física que no debe detenernos ante el conocimiento no circunscrito.

Dejo Huellas de Besos con Colmillos... V V

Margarita said...

me gusto mucho tu blog, espero tu visita en el mio.
Sirenia