
Estoy previendo que dentro de poco tendré que ir a la costa. Sólo iré para sentarme en un roquerio, en un rompeola para así escuchar los resoplidos del mar que vienen a ser como los nacimientos de los vientos.
Si se piensa bien, el viento siempre nace del agua, aunque no venga del mar. Cuando el viento nace de la montaña es porque el frío de la nieve (que es lo mismo que agua) hizo que el aire se hiciera pesado y obeso, y entonces aplasta al aire de más abajo, el que sale disparado hecho viento, como un peo.
Ojalá que el viento no se aleje, confío en él y en su persistencia.
2 comments:
Hola perri yo tambien por estos días extrao la marejada el oleaje soplando mi cabeza y espantando las malas vibras aejando los pensamientos con sólo el susurro del mar en los oídos y en los ojos
echada sin prisa sobrela arena....
vamos?
El relato lo encuentras en The clinic lo trascribi como otros tres que tengo por allí, me gusta ese estilo creo qlo trato d e copiar incluso y hasta lo he conseguido en cierta forma como supusiste que era mio jajajaja, besos
http://www.theclinic.cl/c_columnas/col_14.php
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