La noche:
Todo es ficción.
Tres días a la semana, al caer el alba, voy a sacar músculo a un parque que está situado a unos nueve km de mi casa; me voy trotando. Me gusta estar ahí mientras hago ejercicio y mientras descanso, ahí estoy en soledad conmigo mismo, me gusta hacerlo, estar así en soledad y pensando. Estoy lejos de mi casa, de todo, de la gente. Miro la cordillera y el atardecer desde ese parque, a veces veo alguna chica bonita que anda ejercitando su cuerpo y pienso; pienso en la vida, en mi vida, en mi pasado en mi soledad en la oscuridad que avanza y que lo invade todo en que no quiero ningún tipo de problemas o preocupación en el sinsentido.
Cuando termino mis ejercicios y de pensar (no, nunca acabo de pensar) me vengo corriendo a mi casa; ya se ha hecho de noche. Cuando llego a casa las noticias de la tele ya se acabaron. Me ducho con agua helada, la más helada, salgo de la ducha, veo un poco de tele (casi nada) y luego apago las luces y me voy a la cama. En la cama a veces leo antes de dormir. Cuando termino de leer apago la luz de mi pieza, pero me quedo despierto un rato en la oscuridad. Sigo pensando, me toco los genitales, me palpo el estómago y está vacío. Pienso y tengo hambre, me quedo así con la guata vacía y rugiente hasta que el cansancio de la corrida me hace dormir. Dormir es lo mejor.
86
9 years ago
No comments:
Post a Comment