Descubrí algo: El reproche y el autoflagelo que se hace el depresivo, esa falta de estima propia, esos castigos que se infiere a sí mismo no son más que reproches y castigos, y protestas dirigidas a otros. Así es el sacrificio, todos debimos ser condenados a la cruz. Lo que en realidad quería hacer dios era condenarnos a todos a la cruz, eso deseaba; arrancarnos la vida muy lentamente y con inmenso dolor. Pero no lo podía hacer, matarnos a todos no podía, se enfureció entonces y por furioso y dolido y rabioso condenó a su propio hijo (que es como condenarse a sí mismo) al suplicio. ¿Era dios o Jesús un depresivo? parece que ésa es la idea que va envuelta en esta leyenda: dios (y su hijo) era un triste; triste por las infracciones de sus criaturas, pero no sólo triste o (por triste) también furioso con ellas y entonces su furia y agresividad se volvió contra él mismo y para que el dolor fuera más grande aún sacrificó a su propio hijo (que es como sacrificarse así mismo).
No comments:
Post a Comment