Hace unos días, C me puso un "tira pah rriba" en una entrada de mi blog. En una parte dice algo así como "la vida hay que vivirla aunque nos duela". Es el tipo de declaraciones que me abruman y, precisamente la viene a colocar ella.
Soy, estoy.......soy un resentido, eso es todo.
Ultimamente he estado leyendo y conociendo a José Donoso. Ya leí "Coronación", "El obsceno pájaro de la medianoche", y un libro de cuentos. Me dejó volando bajo Donoso, me da ganas de llamarle siniestro y decadente; me quedó una tristeza feroz después de haberlo leido. Leerlo en primavera o en Agosto es mala idea, y en verano también. Los textos de Donoso dan cuenta de morbosidades que me aterran; en Donoso por todos lados está desparramada una palabra que no dice, "irremediable" o podría ser la palabra "decadente" o "podrido" o "agusanado". Al menos a mí se me venían a la mente ésas palabras cuando lo leía. Hay olor a muerte en su obra, a viejo y a agonía, pero continuaré leyéndolo. No creo que encuentre más de lo que ya he hallado.
------------------------------------------
He aprendido a identificar un texto escrito por una persona joven y cuándo está escrito por alguien viejo, incluso me atrevo a poner rangos de edad: cuando el escritor es de menos de 30 o de más de 30.
Una boba que no me conocía (y que pretendía conocerme muy bien), me confesó que se le figuraba, al leer mis textos, que yo era alguien de más de cincuenta años de edad (en ése momento yo tenía 37, ahora voy en casi 40) Pero la opinión de ella no vale, puesto que era una mina "corcho", una boba harto superficial, una de esas que siempre o casi siempre estarán felices (no estoy diciendo que los felices sean bobos). Hay una felicidad que está tan profunda que no se puede apreciar, mucho menos entender.
Si se leen atentamente mis textos parecen los de un adolescente, en realidad no escribo como viejo.
86
9 years ago
No comments:
Post a Comment