Saturday, December 04, 2010

NO ME GUSTA LA GENTE.

No me gusta la gente y la gente no lo sabe.
No me gusta la gente y la gente se da cuenta volviéndose sus miradas extrañas y distantes.
No me gusta la gente y la gente me detesta por eso.
No me gusta la gente y hay gente que me respeta.
No me gustan y la gente, a veces, me teme.

No me gusta la gente y es así y no me interesa ser de otra manera.
No me gusta, a tal punto, la gente que me sentiría feliz si alguna vez me levantara en la mañana temprano, saliera de mi casa y no encontrara a nadie en ningún lado; si de pronto, inexplicáblemente, todo el mundo desapareciera excepto yo quedando todo, absolutamente todo, intacto; si tuviera toda la ciudad para mí solo, toda la comida, todos los vehículos, todas las ropas, todos los libros, todas las sensaciones; si me tuviera, por fin, yo mismo para mí.
Y me gustaría eso, no por la ventaja de tenerlo todo sino porque ya no habría gente, ya no existiría ningún pasado.
La gente siempre abunda, se multiplica rápido como los insectos y como los insectos viven poco y son fuertes.

1 comment:

Anonymous said...

Que narcisista vuestra forma de pensar.