Me estoy escribiendo con una joven de México, una depresiva. Escribiéndole a una desconocida sabiendo que es probable que nunca la conozca en vivo es algo que, hasta hace un año, me parecía atractivo como un preferible sucedáneo de la vida social y hasta sexual; hoy me parece un hábito sin sentido. ¡Que imprescindible se me había hecho el escribirme con C¡
-Me dolió tanto que Irene fuera una mujer sensata. Yo la induje a tomar la más sensata de las actitudes, la manipulé haciendo que se alejara de mí, y lo hice siempre esperando fervorosamente que no lo hiciera, y lo hice sabiendo que obviamente lo haría y cuando ya se corrió de mí, cortando todos los puentes que yo mismo había construido hacia ella, me dolió tanto comprobar la sensatez de ella; fue entonces cuando decidí, definitívamente, buscar sólo insensatas, mas insensatas no hay. Sólo hay unas cuantas que frecuentan a los psiquiatras.
86
9 years ago
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