De pronto el ánimo sube a una gran altura que ya se me había olvidado en los cinco o seis últimos días. La vida vuelve a sonreír, todo se ve de otro color y es inaudito este estado de ánimo porque el mundo mío se sigue derrumbando, pero yo estallo de un optimismo foráneo y extraño. Todo es por dos tazas de café después de cinco días de abstinencia voluntaria que me hicieron dormir más allá de lo acostumbrado.
Alteración en los estados de consciencia se llama el fenómeno; irreal, ¿irreal? irreal, artificial pero condenadamente agradable.
86
9 years ago
No comments:
Post a Comment