-Yo aquí continúo en el infierno. No tengo ganas de hacer nada, me siento físicamente cansado, depresivo, nada me estimula, nada me alegra, nada vale la pena; las muestras y consejos optimistas me inspiran repugnancia y desprecio, ya no deseo ni siquiera pensar ni recordar, no quiero leer ni ver a nadie. Hay algo que deseo y es que llegue aquello y me haga salir de este estado que se eterniza y parece sin retorno. A veces desearía tomar el bus y largarme a Isla negra, aunque sea por el día, aunque sea para vagar por entre la playa y los roqueríos; o largarme a Quintay o a Laguna verde. O tomar el sentido contrario, hacia el oriente y el bus subiendo a San Gabriel y luego seguir caminando hacia el este, perderme por un sendero de arrieros, tan sólo yo, solo hasta cansarme, hasta que ya no den más mis piernas.
-C me escribió un poema; es bonito, en él, al referirse a mí, me llama o califica de "mar insondable". Veo mi blog y descubro que me ha escrito un comentario a una de las entradas, en él me decía que yo nunca me entregaré; no sé si sentir orgullo y envanecerme por eso o apenarme.
Antes de acostarme. Me apeno y sólo atino a cerrar los ojos para no ver más.
86
9 years ago
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