Friday, September 26, 2008

NO INVOQUES A LA MUERTE.

No invoques a la muerte, no pronuncies tantas veces la palabra muerte porque ella escucha y siempre termina atendiendo al llamado. Es así, créeme, la palabra es poderosa, aunque no parezca, aunque sólo sea un juego de palabras, las palabras sirven y llaman y matan y hacen vivir. Todos somos brujos y magos.

Esto es sólo un conjuro, osea, palabras y nada más.

Primero fue el verbo: hágase la luz y la luz fue. Bastó pronunciar el "hágase" y se hizo el mundo y bastó que Lilith pronunciara el nombre de Dios para que se mandara a cambiar del Edén y fuera ella también una diosa. Bastaría una palabra y Lilith vuelve a entrar.
No repitas muerte, déjala sola, deja que ella venga solita cuando se le de la gana, cuando esté aburrida.

2 comments:

Lilith said...

Ella se aparece en sueños a veces, por eso ronda de día, porque queda su sombra...
No la nombro, no la llamo más, pero ella lo sabe y ella está ahí rondando, cerca del frío, en los autobuses, en los lagos...
Ella está ahí, como yo estoy aquí...

LEONOR DINAMARCA said...

Que texto... y yo que invoco con tanta pasión...
Gracias por tu comment...
por ahí ando con las letras clavadas en el alma
besos rockeros.
muackssss
(se viene nuevo libro)leo