Wednesday, March 05, 2008

DÍAS DE MARZO .

Ansiedad; los que no la han sentido no lo comprenderán.Y otra vez esas imágenes de pesadilla sin llegar a ser pesadillas. Me subió la líbido sadomasoquista. Pienso que el sado se relaciona con una extrema lujuria, con un apetito carnal que se queda insatisfecho con el solo placer y que quiere más; es como si el placer no fuera suficiente para ser conciente de todos los rincones de nuestro cuerpo (del cuerpo del otro y del propio) y entonces precisa (el cuerpo precisa) de algo más intenso, porque sólo algo más intenso nos hará más palpable el puente que deseamos establecer con el otro, aquel puente de someter y ser sometido que es lo que constituye lo erótico (¿sólo lo erótico?).

Está de nuevo la voz que dice: necesitas de un par, sin un par no podrás; si, si, está esa vocecita, pero a la vez está la tendencia a estar solo, esa tendencia siempre persiste y se manifiesta también por medio de fantasías: fantasías de soledad, de soledad en medio de un bosque, entremedio de unas montañas, soledad dentro de una ciudad fantasma, un hombre omega, cabaña sola en mitad de una selva verde. ¿Cuál fue el preciso día en que todo esto comenzó?.
En los momentos en que estuve con Irene el tiempo pareció detenerse en una pequeña eternidad de momentos y contemplaciones de unas formas que aparecían en unos ojos y en unas risas, y como eran eternidades fueron ilusas y pasajeras. Pero hay quien dice que las eternidades son precisamente las realidades y que lo iluso y pasajero es el vertiginoso transcurrir; tal vez sean las dos cosas.
Debo salir de casa y estoy muy cansado; me duelen los pies y tengo una somnolencia atroz; debo salir. Se me presiona para civilizarme y convertirme en homo sapiens-sapiens, hombre sapiente, hombre pensante, hombre sapo ............y no quiero civilizarme. Desde que tengo uso de razón he sentido esta como soledad perenne, ¿alguna vez habré prescindido de ella?, me da por pensar que así fue en algún momento, ya que sino ¿cómo se explica el que tenga la sensación de soledad?, si la tengo, si la siento, ha de ser por comparación; alguna vez debo de haberme sentido acompañado para ahora sentirme solo ...¿o no?.
Todavía sin decidir ni determinar nada, sólo la constatación de este transcurrir miserable. Logré estar tres días seguidos sin beber café; todo un logro para mí. Dormí bastante y la somnolencia siempre estuvo presente. No hay manos amigas y quiero estar solo. De pronto yo soy el más frágil de todos los Lycaones salvajes que vive encerrado en una madriguera para ponerse a salvo y siempre temeroso del "afuera" y ¿qué hay en el "afuera"?, afuera está lleno de jaurías de hienas astutas y rabiosas dispuestas a devorar. Y esa fragilidad y ese temor es sólo ira contenida que pugna por matar al lycaón o volverlo loco.

Hoy no tengo ganas de levantarme, mucho menos de tender la cama. Ya no habrá señal, ni ayuda de ningún tipo, es definitivo, lo sé. Hoy no tengo ganas de explicar ni de explicarme nada.

Anoche soñé con Ire. En el sueño descubría que dentro de los mails que tenía registrado en mi bandeja de entrada había una carta de ella, era de hace tiempo y yo, por alguna razón, no la había abierto. La carta era algo así como una despedida o puede que una confesión de los sentimientos que yo le inspiraba, del estilo de: " yo nunca me voy a olvidar...", "siempre te voy a ..." puros for ever en ever, puros "nunca", "siempres" y otras eternidades irreales y soñadoras; estaba escrita con metáforas y aires medio poéticos. Lo extraño de todo era que el mensaje databa de un año atrás ¿cómo podía ser eso?, ¿cómo lo había pasado por alto? me hacía estas preguntas y despierto; segundos después de despertar pienso en que tal vez la carta es real y me dispongo a levantarme de la cama sólo para ir al cyber a comprobarlo. Me estoy vistiendo y despierto, sólo era un sueño, Ire jamás escribiría una carta como esa o algo que se le pareciera, Ire era una perra ...no, una perra no ...era una güiña montesa.

Mi cabeza divaga en pensamientos e imágenes de muerte; fantasías y palabras sombrías y cansadas que no estimulan a nada. Un ejemplo de palabras cansadas que no estimulan a nada y que se me aparecen en la oscuridad de la noche son:
"me son insoportables los optimistas y los "tira pah rriba", me asquean y me generan desprecio" y luego pienso, "esto me está pasando porque me está comenzando a poseer una entidad maligna".
Una fantasía sombría y de muerte es la de concurrir con C al tribunal que concede los deseos pecaminosos. Lo hace un tribunal porque los deseos están limitados y se precisan repartir con justicia, así por ejemplo el deseo de ser rico y poderoso es uno de los deseos más pedidos y por tanto escaso, por lo que para acceder a él es necesario hacer méritos que muchos no cumplen; terminan frustrados los pobres codiciosos.
La mayoría solicita favores como: culearse a una mina muy linda, ser bella(o), asesinar a un enemigo odiado, degustar exquisiteces culinarias, tener un castillo por casa, vencer en una pelea a un mastodonte o a Tyson, tener un físico perfecto musculado o un culo perfecto, ser de otra raza, ser un general victorioso, un científico deslumbrante etc,etc, etc.
Con C pedimos ser crucificados desnudos, uno frente al otro después de ser torturados. Es un deseo que nadie pide, nadie quiere sentir dolor y sólo el placer es apetecido por lo que el tribunal accede gustoso de concedernos la mierda que nadie desea (es un tribunal económico, al que le gusta ahorrar), hay sobre abundancia de ese deseo y se nos proporcionará con abundancia.
La idea es realizar una fantasía sadomasoquista (eso es claro), y sentir el dolor a la vez de satisfacer el voyeur de mirar la tortura ajena. Sin embargo algo sale mal. C y yo somos izados en la cruz, por supuesto que sentimos terribles dolores (aunque voluptuosos), pero veo que los ojos de mi amiga adquieren una expresión de tristeza inconmensurable que ya me ha parecido verle antes. C tienes grandes ojos, por lo que expresan mucho. Su mirada es desesperanzadora y lo que me debería estimular ya que manifiesta dolor y sufrimiento ajeno (soy sádico), sólo me vuelve loco, y mi suplicio placentero se vuelve entonces un suplicio real. Esa mirada de derrota feroz se me hace pesada como si me cayera una montaña encima. C me dice que hemos sido engañados y que estamos en el infierno y que el tribunal no es el tribunal sino un demonio sarcástico que nos juega una broma pesada y que pasaremos la eternidad en esa cruz, sufriendo sin poder tocarnos y con un inmenso dolor.

Estamos en Marzo (eso no es fantasía, pero igual de sombrío), aún hay calores de 30 grados Celcius, pero algo es distinto a los meses anteriores, el largo de las sombras aparece y el sol comienza, otra vez, a hacerse oblicuo. El calor y la radiación del sol no merecen llamarse veraniegas, pero todavía no es otoño, todavía no cambian la hora, las lluvias están lejos, las naranjas no son naranjas, las calles se llenan, todos de vuelta a la ciudad, todos apretados y estrechos con mal humor, con prepotencia y mala onda; así será hasta semana santa que es como un límite en el tiempo cronológico y en el meteorológico.

1 comment:

LEONOR DINAMARCA said...

yo quiero escribir harto... como tú
así redactar y redactar
pero me salen versos
mi vida se hace compacta... na que hacer