
Había un Odiseo que navegaba en batiscafo artesanal
por el océano brillante
puede que perdido a la deriva
puede que nada más buscando.
Después de tanto andar se topa
con el navío claro, en superficie flotando.
Este Odiseo emerge de la profundidad,
mira al barco y sirenas no escucha
¡al abordage¡
Paseo por la cubierta
el sol brilla y en consecuencia el mar refulge.
El barco no tiene escotillas visibles
¿donde está el capitán y la tripulación ?
ha de haberla porque el navío se mueve.
El Odiseo pone su oído en el piso y escucha su respiración
y unos latidos,
entonces, y sólo entonces,
el Odiseo sonrie y se pregunta cosas.
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