Friday, February 27, 2009

PERFUMISTA .

C me regaló "El perfume", una novela del alemán Patrick Süskind. Yo siempre había querido leer ese libro, me lo habían recomendado, pero cada vez que estaba a punto de comprarlo algo pasaba que me lo impedía; suele ocurrirme eso con los libros.
"El perfume" es la historia de un psicópata asesino. A C le encantó la novela; hay algo de ella en esa historia por eso me obsequió el texto, para mostrarme algo de sí; una de esas cosas es su sensualidad para con los olores. Yo, a mi vez, le regalé unos casettes con música que considero especial para mí y unos libros también, uno de esos libros era muy viejo. Lo primero que hizo al recibirlo fue abrirlo al azar y llevárselo a la nariz; inspiró hondo y dijo, ¡que rrrico¡ (remarcó la R), luego lo abrió en la primera página y leyó: "Una isla es una serie de eternidades sucesivas" leyó en voz alta, eran las primeras palabras del prólogo.
-Hoy, en este día, hemos sido una isla, los dos hemos sido una sola isla y la ciudad y la gente que andaba en el centro, y todo el mundo, era el resto del mar- C dijo eso sin mirarme y volvió a oler las páginas del libro viejo.
En una aleta de la nariz, C lleva un pircing. Su naricita es roma y pequeña y se me ocurre delicada y tenue, sus orejas también son orejitas, muy suaves y discretas; que feliz parecía estar ese día.

Friday, February 20, 2009

A LA PINTA .

Es "a la pinta" C, simpática, parece llena de vida. C en realidad es G, ese es su verdadero nombre, mas yo la llamo C, la bauticé así, ella sabe por qué.
Ya habrá zarpado desde Puerto Montt, o puede que mañana lo haga, no sé bien. Si ya ha zarpado, ha de estar a bordo cruzando el mar, debe de estar en su camarote. Me dijo que se había medio agripado, me dice también en su carta que piensa en mí todos los días ¿será? yo le creo. Ojalá no se deprima en su viaje al sur, es tan fácil que C se deprima, sufre de altibajos en sus estados de ánimo.
"Fuimos una isla este día, fuimos una isla de eternidades sucesivas", esas fueron sus palabras al final de nuestro encuentro ese Domingo 39 del Floreal.
Estoy acá, C, pensando en tí. Estás allá, C, pensando en mí. Te arropas protegiéndote del frío sureño, es demasiado duro para tí el Chile austral, eres tan tórrida, es demasiado frío para una mujer volcán con furia acumulada, te lo dije, estabas advertida.
C, la niña tozuda, C sola, de turista sola por las islas; vas aprendiendo, tomas fotografías, anotas ideas, recuerdas el encuentro, recuerdas viejos dolores de más atrás, lloras, piensas en el futuro, aprendiz de mujer.

Friday, February 13, 2009

RUMBO AL BARRIO BRASIL .

Tres o cuatro días antes de encontrarme con C mi ánimo decayó, andaba desganado mental y físicamente, en la noche seguía corriéndomela, pero ya no era la misma furia ansiosa de antes; me ponía a pensar en mitad de la paja y entonces la dejaba; pensaba en C, en quien era ella, en su tristeza, en el encuentro que se avecinaba, en que ya no me quedan alternativas en la vida, en qué haré el mes que viene, en mi hermana, en la cesantía, la falta de provisiones, las cuentas impagas, los enemigos invisibles, los falsos amigos, la muerte acechante, el futuro y el pasado mezclados.
El día antes del encuentro fue el más flojo de todos. No quería levantarme, no quería leer ni escribir, me dio paja correrme la paja ¿y si me da paja mañana cuando esté con C?, entonces fui al cyber de la esquina, revisé por si me había llegado alguna carta y luego me puse a ver un video sadomasoquista en donde aparecían unas minas que estaban crucificadas desnudas sudorosas bajo un sol abrasador; no estuvo mal. Luego vi un video de Miosotis; se jabonaba el cuerpo desnudo y se ponía debajo de la ducha. ¿Y quien es Miosotis?. Miosotis Claribel es una negra dominicana, actriz porno y de tetas descomunalmente enormes, pero enormes ah, muy grandes, endiabladamente grandes. Se me paró, por fin una erección. Con esto es suficiente me dije, con esto caliento motores para mañana, mas el resto del día seguí igual de triste y asténico. Llegada la noche había comenzado a masturbarme evocando a Miosotis cuando comenzó a darme sueño y era demasiado temprano para eso -por lo general sufro de insomnio- y me dormí.

Desperté dos o tres veces en lo profundo de la noche, medio sobresaltado, para luego volver a quedarme dormido. Dormí bien esa noche, mejor que otras noches al menos, tengo que reconocerlo, pero al despertar al día siguiente me sentí cansado y con unas ganas soterradas de seguir durmiendo, pero debía levantarme, bañarme, afeitarme y salir al encuentro de C, mi dolcett-girl.
Iba en el METRO con cara de cansado, y cada rostro que veía me parecía cansado también. Deseaba llegar pronto a mi destino, pero me sentía cansado a la vez y conforme pasaban las estaciones era peor. Traté de acordarme de Miosotis Claribel debajo de la ducha, sus areolas de africana y su piel de ébano, pero no se me erectó. Probé imaginando la mujer que me había parecido más linda de las crucificadas desnudas, una de pelo ensortijado y negro con cara de pakistaní y nada; por el contrario, más desganado me puse y empecé a bostezar. No quería pasar una vergüenza ante C, pero qué podía hacer.
Me bajé en estación "Los héroes" y enfilé por calle "Cienfuegos", llegué al hostal, estaba nervioso, toqué el timbre.
-Hola, busco a una pasajera que se aloja en este lugar, su nombre es C; acá estoy, me dijo C; me di la vuelta y era ella; bonita, con el cabello húmedo aún. Nos abrazamos automáticamente, nos besamos; estaba olorosita y suave. Se me paró y ya no pude despegar mi vista de su enorme busto tan increíblemente firme y abultado ¡como me gusta decirlo¡ busto firme y abultado. Salimos a la calle y al medio de la calle Santa Mónica nos volvimos a abrazar, a besarnos y manosearnos públicamente y ansiosos, como desesperados, desesperados definitivamente y eufóricos, pero la calle estaba vacía porque era Domingo en la mañana y muy temprano y todo el mundo duerme la mona en el barrio Brasil a esa hora y en día Domingo.

Saturday, February 07, 2009

METÉRTELO .

C es una joven encantadora, no se ve neurótica, no se ve la frustración, no se vislumbra ninguna soledad patética; quiere ser besada, quiere ser amada, querida y cobijada; la coquetería se le derrama por todos lados y sobre todo en su risa. C tiene la vagina hambrienta y su par de pechos abultados es hipnotizante; le creo su soledad, le creo cuando dice que es insegura, te creo todo ahora, C.
Pero a C no se lo metí ......pasó algo. Quiero metérselo a C. C, quiero metértelo. Yo ya sé que el sexo no importa -eso me dijiste ¿no?- En realidad quisiste decir que cuando hay sexo, meterlo no importa tanto, la penetración no es esencial. Bien, de acuerdo, no es esencial penetrar, pero yo quiero metértelo y tú quieres dormir conmigo y que yo te de correazos y de bofetadas y te arranque los pendejos de tu pubis y te diga que eres linda, mi pobrecita, dame teta, mujer, me gusta tu cuerpo -porque me gusta en verdad- tomémonos de la mano y huéleme y que te bese y que hagamos caracolitos babosos; pero yo quiero metértelo. Yo ya sé que el sexo no es tan importante (aunque tiene lo suyo ah) y que menos lo es el meterlo, eso lo se mucho antes que tú lo supieras, desde cuando me di cuenta del sin sentido de las vidas y desde la aparición del demonio de lo perecedero y su vacío; yo lo sé, el sexo no importa tanto ni el amor importa tanto, lo que importa es el lazo, el puente, el uno, eso que tú sabes; mas yo quiero metértelo a fondo.