En la carretera cuesta demasiado mantenerse despierto y cuesta el doble dormirse,¿quienes son ustedes? Somos nosotras,somos piedras al borde de una carretera nocturna,piedras tiradas a una orilla,con autos pasando de vez en cuando cerca nuestro.Somos piedras,la piedra de la orilla izquierda,la piedra de la orilla derecha, la piedra de acá y de allá.Nosotras somos esas piedras,cada una de ellas, quemadas por el sol,enfriadas por la noche.Soy todas esas piedras,soy cada una de ellas, soy y soy varias veces y hacemos un conjunto de piedras mojadas en la nocheal borde de esta carretera.No sabemos la fecha de nuestro nacimientoy quien nos mira pretende que somos jóvenes,pero es como si tuviéramos miles de años, y cada noche son un centenar de ellos,y son centenares de veces las que ardímos y nos congelamos sucesiva y rápidamente,sin descansar.Es como si hubieran pasado miles,es como si hubiéramos llegado a un final que se eterniza en otros miles más.
Mi pieza, mi habitación, mi cuarto, mi dormitorio; se llena de polvo, de telas de arañas con sus respectivas arañas. Yo también me lleno de polvo, yo soy una araña.Lento-rápido embrutecimiento, los días no acaban y a la vez avanzan rápido. La pereza cunde, se derrama por el piso mezclándose con el polvo, haciendo barro, ensuciando, pegando los talones al suelo y..........se pega el mentón en la cama o sea tirado boca abajo después de mirar el zenit o techo de la pieza.Ya no se mira para arriba, ahora se mira pah bajo, al suelo. Recurren ideas, imágenes y varias ganas y una de ellas se llama escapar, haciéndome minúsculo, casi microscópico, de tal forma que el suelo se acerca más y más haciéndose gigante junto con el polvo, junto al guardapolvo de la pared y junto a la pata de la cama; y luego el microscópico, el minúsculo insecto yo, adquiero velocidad y un deslizamiento sin par por el aire, ese aire que ahora es gigante, volando a rrás del nuevo suelo inmenso , rápido veloz.
Estás económicamente quebrado, todos tus puertos y aeropuertos bloqueados. Eres una aldea tribal compitiendo con una megápolis o un arco y flecha enfrentándose a un supertanque ultrablindado.Como te falta el agua bebes de tu orina y te lames el sudor. Si siguiéramos, llegaríamos a la conclusión o solución de que deberías comer, también, tu mierda. Sin embargo te queda dignidad ¿crees que es dignidad? te queda todavía asco, el asco de tí mismo o ¿no te queda ni mierda?"UNA MONEDITA QUE LE SOBRE, POR FAVOR",¿cómo se dice eso? Mejor sigo con las tripas locas, con la lengua terca, con los ojos ásperos.
De repente a medianoche, en esta medianoche, me acuerdo de la mirada sombría, quieta y persistente de K. Hay instantes en que quiero creer que ella tiene, también, sus instantes, también a medianoche sus momentos en que se acuerda de mí y en que me llena con sus ojos, que me llena a mí y al espacio que ocupo; momentos en que mirando hacia la lluvia, en el día, el rio verde y lento, quiere también creer ella que tengo instantes en la medianoche.
DESCRIPCIÓN DE K:
Lo primero de lo que tengo que hablar es de tu sagacidad, de una inteligencia y una astucia oscura y enmascarada,luego seguir con tu pequeñez tierna,con tu cara flemática y tus mensajes a medias,con palabras a medias;tu risa infantil, simpática, esperanzadora;tu dominio de tí misma sin nada de pretensión, con un aire melancólico y con tus dos piecitos juntos.No me olvido (casi lo hago) de la arrogancia descuidada, tiranicamente espontánea,de algunos gestos, de tu pelo negro,de la sencillez traidora y de tus dones.
Pero tu nombre, tu nombre es lo que más se queda,porque es tan tuyo, porque es portátil, agradable de escribirlo, de mirarlo y de admirarlo.
Es que tu nombre,sólo tú te llamas así,aunque existan millones de KAS en el mundo, sólo tú eres tú, K, tan KA;con mirada de KA, con corazón de KA,con el lápiz en la mano de KA, con KA pensando, hablando,KA escribiendo su nombre una y otra vez,y quiero imaginar que lo hacías por mí, pero no era así y deseo, deseo un poco ya que pocos me quedan,deseo que lo sigas haciendo aunque no sea para mí.
Y K se fue.No me acuerdo si fue la mirada quieta de ella la que vi hace dos o tres meses atrás (si te acuerdas, era la de ella y tú no te acercaste porque querías que K fuera una etapa concluida).
Supe que se había ido a un país lluvioso, a una capital de agua. Sospecho que se fue en un tren de color café y cadencioso. Imagino que iría sola. Se sentó junto a la ventana. Decidió tomar el tren en la mañana para realizar el viaje durante el día y así poder ir observando el transcurrir del paisaje.K la viajera, ella me lo dijo un día, me dijo de su afición futura a los viajes.K se sentó sola como la viajera que es y se puso su sombrero de ala ancha, su sombrero de viajera, con la anchura del ala en proporción al largo del viaje. Miró hacia afuera, el tren avanzó y empezó a recordar con la mirada sombría y persistente, y luego su pequeña cabecita se inclinó y K se durmió.
Es bueno recordarte, después de todo.
Cuando K se durmió, su corazón empezó a soñar y su mirada sombría y persistente se retiró de este mundo hacia otras latitudes.