Tuesday, October 24, 2006

LITERALIDADES.

Irene y su niñita Esperanza regresaron a casa luego de hacer las compras de Marzo. En Marzo se inicia el año escolar de Esperancita e Irene decide, un día, hacer todas las compras de ropa y útiles escolares de una sola vez.
Aún no acaba el verano y en Santiago hacen 30 grados de calor.

Irene carga la totalidad de los útiles en una mochila. Dentro de ella van cuadernos, lápices, blocks de dibujos, instrumentos de medición, un microscopio, témperas y acuarelas y todo lo demás. Para facilitar la tarea y descansar su hombro, Irene coloca dentro de una bolsa de plástico la pesada mochila a punto de reventar.

-uf, uf, uf ya no doy más con este calor ¡que pesada está esta bolsa, me duele el brazo y la mano¡- dice Irene, a lo que la niña replica, -uy si mamita, la bolsa está pesada, y a eso le tienes que sumar la mochila, los 10 cuadernos, los 2 blocs, las 2 temperas, las 5 acuarelas, los lápices, el microscopio y todo lo que compramos y que va dentro de la bolsa. Irene queda mirando fijo a Esperanza, casi a punto de darle un cachetazo; la niñita no se da por aludida.

ENSEÑANDO VALORES.

Irene está preocupada por su hijita Esperanza. Prevee que pueda convertirse, a futuro, en una joven frívola y superficial. Irene se descubre a sí misma en actos y pensamientos frívolos y teme que su pequeña pueda heredarlos. Le gustaría que Esperancita le dedicara más tiempo al estudio, que se recreara con la lectura y fuera el germen de una mujer inteligente y profunda. Habla a su hija de temas que Irene considera importantes: política, clásicos de la literatura, historia etc. Le habla también sobre grandes mujeres que han figurado en la historia: Doña Javiera Carrera, madame Curie, Gabriela Mistral, Alfosina Storni, Violeta Parra, Rosa Luxemburgo, Indira Gandhi, Golda Meyer etc. Esperancita está a punto de cumplir los 8 años.
Para Esperanza su mamita es una cargante, la personificación de problemas innecesarios en la vida, una "hincha pelotas" molestosa a la que no se debe pescar.

-Oye ¿mami?, ¿es cierto que en esos aviones que chocaron con las torres gemelas iban personas dentro?
-si hija, fue terrible.
-Pero ¿por qué pasó eso?, ¿no sabían conducir aviones?
-Si lo sabían, por eso los estrellaron en contra de esos edificios, ya te lo he explicado antes, ..... fue un atentado......
-que fue un atentado terrorista, si, eso ya lo sé pero ¿iban personas dentro?
-si, los terroristas se tomaron el avión y lo condujeron a las torres.
-¿y no saltaron en paracaidas?
-no hija, no podían hacerlo porque de lo contrario ¿quien conduciría el avión? la idea era chocar contra las torres.
-¿osea que ellos también murieron?
-si, hija.
-¿no tuvieron tiempo de saltar en paracaidas?
-No hija, no se trataba de eso, es que era un ataque Kamikase. Ellos estaban dispuestos a morir.
-¿sabían que iban a morir?
-si.
-¿y cómo fueron a hacer eso entonces?- los grandes ojos de Esperanza adquieren las dimensiones de la curiosidad. Irene ve que esta es la oportunidad para explicarle a su hija que hay personas en el mundo, aunque equivocadas, que dan un profundo sentido a sus vidas, que tienen fe, que están dispuestas a dar su propia existencia por algo que consideran superior. Le habla del Islam, de la guerra santa, de lo que significa ser extremista, que ellos creen hay un paraiso y que, por un acto así se irán derechito al cielo al lado de Dios, que ellos creen que un acto tan generoso no cabe sino ser recompensado, que hay personas que tienen fe, que es importante tener fe en la vida (auque con sentido común y no como ellos), que es otra cultura, que la diversidad, el respeto a la diferencia, los derechos humanos, que Bush, que el petroleo y la crisis energética, que el capitalismo imperialista que la globalización y bla, bla, bla, bla.

Esperanza parece escuchar la disertación de su mamita y la mira con ojos grandes y claros, casi sin pestañar.

-¿y por eso murieron esos árabes?- Irene ve que su retoña se sorprende de lo que pueden llegar a hacer otras personas, cree que su hija está impresionada por el heroísmo, aunque claro ella le ha enseñado que es un heroismo mal entendido y fanático. Por la cara de la niña se ve que alguna moraleja y algo más de cultura ha entrado en la cabecita de ella.
Esperanza arruga su nariz y la frente y dice:

-¡AY¡, ¡QUE HOMBRES MÁS TONTOS¡- y continúa viendo su programa de animés japoneses en la TV.

Tuesday, October 17, 2006

Monday, October 16, 2006

EN EL PUENTE (Por la ciudad , Septiembre 1995)


Caminaba en zig-zag, como siempre lo hace cuando va por las calles, por las veredas: cruzaba el Pío NO-NO que es un puente sobre el Mapocho, que es un rio, y lo hacía, cruzando la tarde de Septiembre que es una tarde de primavera. Se para de pronto, se apoya en la baranda y mira el reflejo del sol sobre el agua corriente.

Las gaviotas son algo bello, aves hermosas.
Todo tiene un precio, eso no lo olvida; es lo que más cuesta recordar,
es un principio fundamental, ahí está el principio del azar, del azar que no es azar y que lo es;
todo al mismo tiempo, en simultaneidad

En la ribera, parada una gaviota,
hermosa gaviota, bella y preciosa.
Mojaba sus patitas en el agua verdosa.
Las mojaba y bebía, con su pico bonito,
el agua asquerosa.


Todo tiene un precio. Gaviota, linda gaviota carroñera, buitrera del agua. El azar no es azar, y si se pone aquí es porque se quita allá. Es dificil vivir así.

ME DEFECTO ES (Por la ciudad , Agosto 1995)

Mi defecto es.



El defecto de este tipo es una curiosa ingenuidad que lo hace confiar en todo lo que se mueve, y a fuerza de heridas picadas por este exceso de confianza, desconfía (En ocasiones) hasta de las sombras de las piedras. Comienza a ahogarse en lágrimas. Las lágrimas son ácidas, y también pican las heridas.

Tuesday, October 10, 2006

VACUIDAD (Por la ciudad , Agosto 1995)

El cántaro está ahí, vacio, hueco. El se siente vacio, lo sabe. Tiene que ser llenado. El cántaro, forma sin contenido, desea (precisa) llenarse porque el estar vacio le significa sensibilidad a los golpes, fragilidad al extremo. Cántaro recipiente ¡cumple tu función¡


El cántaro rodó un día por los bulevares en una tarde,
El viento lo empujaba. Se metió en un circo de mala muerte a ver un espectáculo de mala muerte pero que le dio una idea, sólo una idea. Llenarse de cuentos, de aquellos imaginados al azar, al azar que no es tal o debiera decir que es tal o debiera mejor decir que azar es una moneda de una sola cara. La otra cara, al otro extremo digamos en la China, donde repercute el azar de acá, ya no es tal.

Nada sucede porque si, todo sucede porque en alguna parte sí sucedió porque si. Pero dejémonos de juegos.

LOBO

" Yo voy, lobo estepario, trotando por el mundo de nieve cubierto; del abedul sale un cuervo volando, y no cruzan ni liebres ni corzas el campo desierto.


Me enamora una corza ligera, en el mundo no hay nada tan lindo y hermoso; con mis dientes y zarpas de fiera destrozara su cuerpo sabroso.


Y volviera mi afán a mi amada, en sus muslos mordiendo la carne blanquísima y saciando mi sed en su sangre por mi derramada, para aullar luego solo en la noche tristísima.


Una liebre bastara también a mi anhelo; dulce sabe su carne en la noche callada y oscura. ¡Ay¡ ¿por qué me abandona un letal desconsuelo de la vida la parte más noble y más pura?


Vetas grises adquiere mi rabo peludo; voy perdiendo la vista, me atacan las fiebres; hace tiempo que estoy sin hogar y viudo y que troto y que sueño con corzas y liebres que mi triste destino me ahuyenta y espanta , oigo al aire soplar en la noche de invierno, hundo en nieve mi ardiente garganta, y así voy llevando mi misera alma al infierno"


Hermann Hesse, "El lobo estepario"

SENSACIÓN

"En las tardes azules del estío, por el sendero iré, picoteado por los trigos, a pisotear la hierba menuda: Soñador, su frescura, en mis pies sentiré y dejaré que el viento bañe mi cabeza desnuda.

Ni hablaré, ni en nada pensaré: pero un infinito amor en mí sentiré arder, y al igual que un bohemio, lejos, muy lejos, iré, por el campo - feliz como con una mujer"

Jean Arthur Rimbaud.

Tuesday, October 03, 2006

ALGO MAS SOBRE EL PERRO SALVAJE AFRICANO

La tribu del perro salvaje africano no es jerárquica como lo es la manada del León o la jauría del lobo. No hay hembras o machos Alfa, todos cuentan y nadie está de más.
La base de la sociedad del Lycaón Pictus (nombre científico) es la organización, la estrategia y, por sobre todo, una incondicional solidaridad. Todo está cimentado en el cariño mutuo. Los cachorritos son cuidados por toda la jauría, sean machos o hembras, sean o no sus padres. Cubiertos siempre, los pequeños, de lamidos y ternuras, llevan una infancia feliz. Los perros viejos o heridos, incluso los lisiados, jamás son dejados atrás y son alimentados por los demás. No se produce el abandono que sucede en otras especies en que "el menos apto" es botado por inservible. Es una criatura admirable, con gran capacidad adaptativa, que tira por el suelo la malentendida idea de que "en la naturaleza sólo los más fuertes sobreviven" o que la vida es una competencia con los demás, ¿sólo la competencia nos lleva a sobrevivir, progresar y crecer?.
Los Lycaones no compiten entre ellos; son cooperativos y solidarios y no por ello dejan de ser los reyes en el arte de la supervivencia. Tampoco compiten con el medio. El perro salvaje africano no quiere ganarle a nadie, no quiere ponerle la pata encima a otra especie. Sólo cazan; podríamos decir que luchan pero no están en guerra, sólo corren como ellos saben hacerlo. Corren persiguiendo su vida incansables, en un maratón que no acaba sino con su muerte.
La base de la tribu es la ternura, pero observen que la ternura no los hace "blandos" o "débiles". El lycaón no es un animal sumiso. Aprovechando la circunstancia de que el código genético del lycaón es, de todos los cánidos, el más cercano al del perro doméstico, se le ha intentado domesticar para así aprovechar las virtudes que este animalito posee. Todos los experimentos, en ese sentido, han sido desastrosos. El perro salvaje africano es indomable y libre como él solo. Su ternura no hace mella en su rebeldía.
Pero este animal está en peligro de extinción. No se debe a cambios en el clima, por nuevos depredadores o falta de alimento. Su encuentro con el hombre les ha resultado fatal.
El ser humano detesta ver animales como este can, simplemente no los soporta. Pensemos, por un momento, en las ratas que supuestamente son despreciables para el género humano y tantos males le provocan. La cloacas de las ciudades están llenas de ellas. No podemos imaginar a las ratas en peligro de extinción. La rata es como el hombre, se multiplica a full, es devastadora y le gusta la comodidad de la ciudad, ¿será que el hombre desprecia realmente a las ratas?. El perro salvaje africano es demasiado noble para que los humanos lo toleren.